viernes, 18 de julio de 2014

Vive y deja vivir.

Estamos solos en el mundo. Esa es la gran realidad que nos negamos a asumir. Estamos solos y no tenemos nada más que el presente y aun teniendo esto, se nos escapa de las manos. No hay ningún problema, no existe nada. Todo lo que conocemos lo hemos inventado, cada relación de conceptos, ideas, con otras personas, todo es polvo. No lo queremos entender porque eso supondría la ruptura total de nuestras estructuras mentales. No existe ni el bien, ni el mal. Todo es cuestionable y reconstruible. ¿Y qué hacemos al respecto? Nos refugiamos en nuestras fortalezas de convicciones inexpugnables. Pero hay una cosa que tengo clara. Yo quiero construir mi vida y quiero buscar la felicidad, pura y sana. Cada persona que lea esto entenderá lo que sus circunstancias le lleven a entender según su experiencia vital. Yo defiendo el respeto por encima de todo y a las personas que me rodean se lo pienso exigir. Si esto no es posible, fluiré por otro camino hasta encontrar mi senda de perfección. 

lunes, 7 de julio de 2014

¡Qué vergüenza!

Vivimos en una actualidad en la que cualquier paso en falso queda registrado. En la sociedad de la información estamos todos conectados y la inmediatez se reinventa. Mi generación aunque naciera el siglo pasado bien pronto se ha adaptado a esto. Las redes sociales son nuestro propio gran hermano, todo el mundo habla, todo el mundo tiene opinión e imagen y según te proyectes, así te verán.
Hoy me he muerto de vergüenza cuando un compañero ha leido en alto unas lineas de un texto que yo misma había publicado. Increíble ¿verdad? resulta que empecé esto porque una maravillosa amiga mía me dijo que debería compartir mi talento con los demás y también me preguntó escandalosamente que cómo no lo había hecho antes. Sinceramente, ni lo había pensado, yo lo hacía porque me gustaba. Siempre he escrito en agendas, diarios, papeles, incluso en otras pieles, aunque esa es otra manera de escribir que no viene a cuento. El caso es que me gusta, lo necesito, soy artista y si no expreso exploto. En este rincón hay escritos para todas las edades y gustos, hay desde cartas de amor, hasta despedidas, pasando por declaraciones de intenciones y poesía. 
 En este blog estoy yo y te invito a ti, querido desconocido a leerme y escuchar mi mensaje. Y es posible que algunas personas puedan sacar de contexto mi letras, lo sé. Como periodista tengo muy claro lo que es la manipulación, la malinterpretación y la intención. Pero también sé, que quien me quiera, que quien aun no me conozca y quiera hacerlo, de verdad, no se va a quedar en la superficie y para mi eso es suficiente. 




Libertad y respeto es todo lo que prometo.

sábado, 28 de junio de 2014

De película.

Tenía que escribir rápido, cuanto más tiempo pasaba más cosas se desprendían. Luis hablaba tan deprisa que escucharle era como rebobinar el tiempo hacia adelante. Me había estado contando el guión de su vida, con el que todo cambiaría y llegaría al estrellato. Habíamos hablado de sueños, pero, ¿estábamos soñando?  Todo estalló en mi cabeza como un globo de agua ralentizado en un plano detalle, cuando, al salir del portal de aquel viejo amante, que ya no suspiraría nunca más por mi, vi la pintada en la pared "¿ESTAMOS SOÑANDO?" ¡Pum! Redundancia, Dios soltando una carcajada, casualidad ¿causalidad? No entendía nada. Me giré un par de veces y la calle parecía desierta, como si hubiera saltado a otra dimensión. ¿Estaba soñando? ¿Era todo una gran broma? En los tiempos que corren, no me extrañaría demasiado. Tras girarme dos veces y mirar a mi alrededor, confirmaba poco a poco mi sospecha, o mi paranoia, las dudas bombardeaban mis instintos, pero todo parecía estar claramente planeado. La luz, la temperatura en el ambiente, cada plano dibujado en mi retina, cada eje. Increíble, todo aquello no podía ser normal, casual, vulgar, coloquial, ni humano quizá, era imposible. Ni siquiera la señora que se cruzó después con su perro, ni siquiera ella que parecía no haber paseado un perro en su vida, sería real.
Quedó confirmado, por fin, cuando giré la cabeza al pasar la esquina y otro mensaje atravesó mi perplejidad. Ahí, tatuado en la pared como gritándome la trampa del acertijo "¿NO CREES QUE ES HORA DE DESPERTAR?" Ahí, tatuado en mi mente para siempre, lo entendí todo.


jueves, 26 de junio de 2014

Godot.

Ayer llegó. No traía remite pero yo sé de donde vino. Ayer, tras, lo que a mi parecer fueron siglos de espera y conflicto bélico de interior llegó a mis manos. Y en ese instante pude sentir como cada gota y cada grito valieron la pena. Pude sentir el exilio de la desesperanza palpitando en mi carne, el aire curando mis pulmones. Ayer renací y se reinstauró la realidad. Casi parecía que nunca hubiera sentido nada antes. Ayer las cosas se envolvieron solas con papel de regalo y cada paso que daba debajaba la huella de una nota musical. Ayer de repente fue futuro.


Ayer llegó y yo no me fui, me quedé.

Ayer llegó y se quedó conmigo.

domingo, 15 de junio de 2014

¡Extra! ¡Extra!

Te podría hablar del desamor, darte un titular de primera plana
o llenar una sección y excederme de palabras.
Te podría dibujar mil viñetas sobre el tema,
o publicar un reportaje gráfico
que desenmascarase a todos los presuntos implicados.
Podría, también, escribir una crónica sobre el dolor
o hacerle una entrevista a la impotencia.
Pero desde el día que te cruzaste entre mis letras
la tristeza dejó de ser noticia
y se pararon las rotativas para siempre.