Eso si, una vez pase, no se puede retomar y si el pasado vuelve a pellizcarte cuando estés viviendo tus sueños del futuro no hay que darle más importancia de la que tendrá, es decir, nula, porque el pasado es algo que no es pero está y no hay que esforzarse ni en olvidarlo, ni en revivirlo. Y las cosas no son culpa de nadie y a la vez son de todos. Las cosas las hace quien las hace y las permite quien las quiere permitir.
miércoles, 22 de enero de 2014
El duelo y la nostalgia.
Hay días más fríos que otros. Hay días en los que no te abrigan ni las palabras, que ya es decir. Y es que hay días en los que te das cuenta de que hay cosas que ya no están. Y por muchas cosas buenas que sepas que vienen, porque vendrán, nada te sacude de alegría. Necesitamos tanto los finales, como los principios. Y pasar por el duelo del final es de las cosas más duras que se ha de hacer, pero también es necesario. Luchar contigo mismo, entender que hay cosas incomprensibles, cosas que no puedes alcanzar, aceptar, rendirse.
Eso si, una vez pase, no se puede retomar y si el pasado vuelve a pellizcarte cuando estés viviendo tus sueños del futuro no hay que darle más importancia de la que tendrá, es decir, nula, porque el pasado es algo que no es pero está y no hay que esforzarse ni en olvidarlo, ni en revivirlo. Y las cosas no son culpa de nadie y a la vez son de todos. Las cosas las hace quien las hace y las permite quien las quiere permitir.
Eso si, una vez pase, no se puede retomar y si el pasado vuelve a pellizcarte cuando estés viviendo tus sueños del futuro no hay que darle más importancia de la que tendrá, es decir, nula, porque el pasado es algo que no es pero está y no hay que esforzarse ni en olvidarlo, ni en revivirlo. Y las cosas no son culpa de nadie y a la vez son de todos. Las cosas las hace quien las hace y las permite quien las quiere permitir.
martes, 14 de enero de 2014
¿Dónde estás?
Pese a mi última entrada sobre los sentimientos de barranco que obviamente lleva detrás nombre y apellidos, llevo ya sintiendo que es hora del cambio, que es el momento de dejar de ponerle una coraza a mi corazón, porque tengo ganas de vivir y vivir es arriesgar y vivir es caer una y otra vez y vivir es sentir. Está claro que he aprendido una gran lección y que me he dado cuenta de lo que ya no tenía sentido, pero eso no me debilita, eso precisamente me hace fuerte.
Y ahora tengo muchas ganas de sentir seguridad y a la vez los nervios del principio. Tengo ganas de volver a pasar por ese camino maravilloso de enamoramiento. Tengo muchas muchísimas ganas de conectar con una persona que me complete y de seducir y que cuando nos quedemos a solas, deje todo de importar. Tengo tantas ganas de que me hagan sentir la persona más importante en la tierra y de hacérselo sentir a alguien también. Me muero por volver a mirar con deseo y saber que la otra persona me desea tanto como yo y también de que se pare el tiempo y muy muy lentamente acercar mi cara a la suya y con los ojos cerrados rozar sus labios con los míos y que eso revolucione todo nuestro cuerpo y haga latir nuestros corazones como una locomotora. Tengo muchas ganas del cuandotevolveréaver y de los besos de quedateunratito. Me muero por una siesta a medias, por los sueños de un nosotros. Me muero por sacar toda mi creatividad y hacer las cosas más bonitas del universo para quien me haga sentir las cosas más bellas. Me apetece realmente desnudar mi coraza y saber que al menos hay una persona, que solo con un ser en la faz de la tierra puedo no fingir, no tener que ser fuerte o dura, porque con ese ser no hay nada que temer. Tengo tantas ganas de futuro, de compartir con alguien esta persona que he construido poco a poco en la soledad y descubrir otro alma y abrazarnos muy fuerte.
Como dice mi padre "A quién quiero engañar a estas alturas de la peli".
Tengo tantas ganas...
viernes, 3 de enero de 2014
Sentimientos de barranco.
Crucé esa línea que nos ponemos los seres humanos cuando nos rompen el corazón la primera vez. Cuando esto ocurre trazamos una línea justo entre nosotros mismos y los sentimientos de barranco, esos en los que si caes sabes que vas a morir y puedes llegar al cielo o al infierno pero una vez te dejas caer, te tropiezas (llámalo como quieras) no hay vuelta atrás. Pues esa línea yo la crucé, en un ingenuo intento de vuelo y me dejé caer en esos sentimientos que me han llevado hasta donde estoy ahora, el puto inframundo. He de decir que pasé por el cielo, el Olimpo, el Edén, e incluso llegué al Nirvana, todo aquello de en-sueño antes de estamparme y fue aquello lo que, precisamente, lo hizo irreversible. Y ahora estoy aquí, como una gilipollas volviendo a resucitar, ave fénix despeluchada, y volviendo a subir a la meseta. Y es ahora, cuando subo, cuando me salen por los poros toda esa certeza y esa ilusión que un día me bebí, a modo de elixir revitalizante, en la cima del mundo.
Distancia de seguridad,
verjas, vallas, muros,
el cartel de peligro bien
grande pero sobre todo:
los ojos abiertos y
los pies en la tierra.
jueves, 31 de octubre de 2013
Chitón.
Llegados a este punto, en el que la inspiración es un negro intenso en la gama cromática de mis dones, me planteo si su ausencia es pro o contra. Es decir, suele ser su auge cuando peor me encuentro, por tanto, el hecho de no expresarme de no contarme a los demás ¿no podría ser síntoma de la absoluta tranquilidad y el bien estar?
Vaya, ni me había dado cuenta de lo que estaba haciendo y es eso precisamente lo que indica el fallo.
Inspiración ¿eres tú?
¿o soy yo?
Vaya, ni me había dado cuenta de lo que estaba haciendo y es eso precisamente lo que indica el fallo.
Inspiración ¿eres tú?
¿o soy yo?
Me duele la garganta de callarme la emoción.
lunes, 28 de octubre de 2013
Tercero.
Es llegar a tercero de periodismo y todos los profesores piensan que lo sabemos todo. Creen que debemos saber quien escribe qué, o quien habla donde, como si en algún momento durante el resto de la carrera nos hubieran enseñado algo de periodismo. Por supuesto tenemos que tener inquietudes y movernos, al menos quien quiera realmente llegar a ser periodista, pero nadie nace sabiendo y nosotros en esto estamos en plena gestación.
Puede que a mis compañeros si les hayan enseñado algo de periodismo, que les hayan tocado profesores que le hayan dado la vuelta a la tortilla en su asignatura y hayan enseñado algo realmente útil para la profesión, pero hasta ahora yo solo he luchado por sobrevivir en cada asignatura y muy pocas veces me enseñaban algo que aprender. Derecho, economía, literatura, son algunas de las asignaturas vistas hasta el momento. No digo que un periodista no deba saber de esos campos, “un periodista tiene que saber de todo” como dice mi tía, otra periodista, pero el momento de concretar en periodismo es ahora, el momento de aprender a enterarnos es este y parece que ya debiéramos saber locutar, escribir y buscar bien la información. Yo digo NO, digo que no sé hacer todo eso aún, ni he terminado la carrera, ni voy a seguir fingiendo que lo sé todo para que no me caigan broncas o bochornos frente a los demás. Si no lo sé pregunto y si me equivoco aprendo y así.
Cuando salimos a exponer la inmensa mayoría estamos nerviosos, cuando no sabemos algo ya ni te cuento y cuando encima nos echan la bronca ya es el redoble final para nuestros corazones. Pero no es queja lo que expongo, simplemente lo expongo. Y por otra parte, agradezco la presión que nos puedan meter ahora porque no es nada comparada con la que sufriremos en el mundo laboral.
Puede que a mis compañeros si les hayan enseñado algo de periodismo, que les hayan tocado profesores que le hayan dado la vuelta a la tortilla en su asignatura y hayan enseñado algo realmente útil para la profesión, pero hasta ahora yo solo he luchado por sobrevivir en cada asignatura y muy pocas veces me enseñaban algo que aprender. Derecho, economía, literatura, son algunas de las asignaturas vistas hasta el momento. No digo que un periodista no deba saber de esos campos, “un periodista tiene que saber de todo” como dice mi tía, otra periodista, pero el momento de concretar en periodismo es ahora, el momento de aprender a enterarnos es este y parece que ya debiéramos saber locutar, escribir y buscar bien la información. Yo digo NO, digo que no sé hacer todo eso aún, ni he terminado la carrera, ni voy a seguir fingiendo que lo sé todo para que no me caigan broncas o bochornos frente a los demás. Si no lo sé pregunto y si me equivoco aprendo y así.
Cuando salimos a exponer la inmensa mayoría estamos nerviosos, cuando no sabemos algo ya ni te cuento y cuando encima nos echan la bronca ya es el redoble final para nuestros corazones. Pero no es queja lo que expongo, simplemente lo expongo. Y por otra parte, agradezco la presión que nos puedan meter ahora porque no es nada comparada con la que sufriremos en el mundo laboral.
Ya está bien.
jueves, 17 de octubre de 2013
Con un par, de decisiones.
Hay momentos en la vida que hay que tomar decisiones duras, es una realidad. Cuando nuestro cuerpo o corazón (en el sentido más emocional de la palabra) grita no se puede uno tapar los oídos, ni mirar a otro lado. Es difícil luchar contra una manera de pensar, una manera de ser, una manera de sentir, una creencia, pero para hacer las cosas bien y sin peligro hay que reflexionar, echar tiempo, ser valientes. Llevo mucho tiempo empleando una fuerza inmensa de voluntad y para defender lo que soy, pero me estoy quedando profundamente débil. Y es cierto que más vale maña que fuerza y que la paciencia es la madre de la ciencia porque lo que siento ahora mismo es que tengo que frenar paulatinamente y descansar, coger fuerzas y crear una estrategia, documentarme, conocerme y solidificar ese fin para llevarlo a cabo con responsabilidad, coherencia y respeto a mi persona, por mucho que me duela esa ruptura mental de lo interiorizado. Pero sé que no es un fracaso, yo soy consciente de como soy y como pienso y lo que tenía que demostrar ya me lo he demostrado. Y no es un final es un principio de madurez y un camino hasta el éxito de mi propósito.
Se trata de no hacer ninguna animalada.
miércoles, 9 de octubre de 2013
Ya sabes.
De esto que pierdes la ilusión y las ganas cierran la puerta con llave.
De esto que pierdes el sentido, el norte, la orientación, que ya no entiendes nada.
De esto que lo ves todo carbón como si te hubieras portado mal, que se acabó lo que se daba.
De esto que estás solo contigo, que no hay nadie a quien preguntar y las señales ya no señalan.
De esto que es todo tan no y tú estás tan si y revisas las pruebas como si algo quedara.
De esto que te esperabas pero no ahora, ni esta vez, ni tan pronto, ni a ti.
De esto que intentas rebobinar con todas tus fuerzas y el momento se te clava.
De esto que te levantas y sigues como si nada, pero por dentro algo falla.
De esto que tiras la mirada al suelo no vaya a ser que se te acaben las coartadas.
De esto que ya no queda nada.
De esto que pierdes el sentido, el norte, la orientación, que ya no entiendes nada.
De esto que lo ves todo carbón como si te hubieras portado mal, que se acabó lo que se daba.
De esto que estás solo contigo, que no hay nadie a quien preguntar y las señales ya no señalan.
De esto que es todo tan no y tú estás tan si y revisas las pruebas como si algo quedara.
De esto que te esperabas pero no ahora, ni esta vez, ni tan pronto, ni a ti.
De esto que intentas rebobinar con todas tus fuerzas y el momento se te clava.
De esto que te levantas y sigues como si nada, pero por dentro algo falla.
De esto que tiras la mirada al suelo no vaya a ser que se te acaben las coartadas.
De esto que ya no queda nada.
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